Buscar este blog

sábado, 28 de enero de 2012

LOS INDECENTES COLGAJOS QUE USAN LOS HUMANOS

(Continuación del epígrafe anterior)
Así hablaba Xrtnw-Glutg, habitante de las profundidades de la Tierra. 

¿Qué hago por este cementerio saliendo de este agujero inmundo donde vivo comunicándome con las entrañas de la tierra? Vivo en la tierra, y penetro por ella a través de las grietas y las cuevas. Soy una criatura que ha de luchar o convivir con otras criaturas parecidas a mí, pero que me presentan batalla y guerra continua en las oscuridades del suelo. Mi pueblo y mi ciudad son algo oculto para los hombres de la superficie y sería deseable que nunca nos descubrieran. Los hombres son seres horrorosos que caminan con las patas traseras y sus otras patas delanteras le cuelgan como indecentes colgajos. Sus pezuñas son inquietantemente prensiles y las mueve con la siniestra inteligencia que le provee esa masa encefálica enfermiza desarrollada en cientos de miles de años. Su cuerpo está desprovisto del pelo necesario para vivir en el frío y la humedad. En su lugar la piel se presenta casi desnuda con un color pálido enfermizo u oscuro como el carbón.

Cada vez que veo a un humano me da cierta repulsión, pero a veces los he de ver por necesidad. Es muy raro que ellos nos vean, y; si nos ven, nos confunden con cualquier bestia de las montañas. Cuando tenemos guerra entre nosotros y lanzamos nuestros aullidos de terror y desesperación; ellos a veces los oyen a través de cualquier grieta u oquedad en el suelo. Es raro que lo relacionen con nuestro mundo; suelen creer que se trata de cualquier fenómeno natural o animal. Los humanos pueden ser los animales más cobardes y supersticiosos de este sistema solar; o, por lo contrario, pretenden ser fríamente objetivos desechando cualquier explicación que se salga de sus parámetros de inteligencia y observación. Sea por uno o por otro jamás llegarán a saber quienes somos realmente. Es mejor que no lo sepan y que sigan en esa bendita ignorancia pretenciosa.

Porque si por casualidad llegan a saber quienes somos todo su mundo se trastocaría. No podrían soportar los horrores y las viscosidades que se esconden en lo profundo del planeta que compartimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario